Nuestro pasado fabril


 

Nuestro pasado “manufacturero”

Consta esta entrada ya,  aquí,  del 27/08/2011

Pero omití en el  compendio los camiones de transportes  que existían al principio de mi noción.

Uno tenía tío Anselmo con chofer; otro Francisco “cacharrero” también con cochero: Otro, tío Policarpo Segovia (que administraban sus hijos Andrés y Eugenio  que conducía el primero.

Luego ya hubo alguno otro más recientes.

Un pueblo por excelencia industrial donde los hubiera, (que nos le han dejado para el devaste.) Loados sean

PORTALES

 

CARNICERÍAS

Los mataderos,  desempeñan un papel esencial en la compra de ganado vacuno, ovino y porcino a las granjas y en su transformación en carne para el consumo.

Eran éstas en aquella época, deprimentes; aunque análogas a hornos, bares, y otros establecimientos, de productos comestibles. Si hoy viéramos los productos, como se despachaban en las fechas que corrían, no los probábamos. Las reses, únicamente  cabras  (todo el año) y cerdos en invierno, se mataban en la propia calle. En la misma puerta del industrial. Luego, ya se hizo un matadero donde se sitúa hoy la Biblioteca. Había un veterinario, -del primero que tengo constancia-, que vivía y eran de aquí -al menos la mujer-, en la casa del Puente, hoy R. Villalba, donde se ubica el bar, toda esa fachada era de la familia. Una hija de

aquellos, construyó la fonda Santa Ana, suponemos, que en alianza con la que la habita hoy. Volviendo a las carnicerías, y  aunque me cueste reflejarlo, os diré: que la carne sobrante de un día para otro, en pleno verano, se guardaba y conservaba en las bodegas o sótanos. El peor mes para que resistiera, era el de Septiembre; quizás por la poca diferencia de temperatura, entre el local bodega y la calle.  En invierno, cualquier sitio es conservante, y en verano tenían que ser éstas bodegas-cuevas, las  que respondían hasta 3, y 4  días. La forma de hacer publicidad a la carne, era colgando trozos- preferentemente la pierna-,  en unas escarpias o ganchos  incrustados en las jambas o pies verticales de las puertas. Y allí, como es lógico, se acercaban a la chicha: moscas, avispas y todo tipo de parásitos que merodearan el medio. En septiembre las avispas la quemábamos con un papel con llama  Del establecimiento, se expulsaba los parásito, (moscas primordialmente) con un mandil-delantal, u otra pieza de lienzo o tejido, azotando al viento con los brazos, de arriba abajo y llegando desde atrás, hasta la puerta, y vuelta  a empezar. Puedo aseguraros que el sistema era tan eficaz, como pesado. Se practicaba al mediodía, cuando el sol daba de pleno  y frente; se cerraban inmediatamente las puertas y quedaba  todo oscuro, protegido de  luz, sol y dípteros.  Nos disponíamos a comer, encendiendo la bombilla. En muchas casas había solo una: y cordón en ristre, transportábamos a la habitación que se necesitaba.

Puedo garantizaros que  los medios eran escasos, pero la limpieza

extremada. Normalmente había hijas, ya que la media porcentual de hij@s, debían andar por los cinco (5) Ellas  fregaban, y donde no, tenían familiares o criadas, ya que éstas últimas, estaban y costaban poco; pues la explotación del hombre por el hombre, -en este caso mujer-, daba sus últimos coletazos, y se acabaría ese servilismo, de que fregaran como esclavas, por poco mas de la comida.

Las carnicerías, arrancan en este Pueblo del siglo XVIII. Parece que fue la primera en lo que después  era la cárcel, hoy extremo oeste, del Tanatorio.

Coincidía esta, con otro departamento local que estuvo rotulado con el nombre de

Posito, en el piso alto de ese lado oeste. El cometido que tenía este último, o para lo que fue creado, (Instituto de carácter municipal destinado a mantener acopio de granos, prestándolos en condiciones módicas, en los meses de escasez)

Eran las carnicerías por aquellos tiempos, abastecidas de las mismas ganaderías del Pueblo. Pues el número de cabezas, podía exceder de las 5.000. Por haber y -esto lo conocí-, había hasta un cabrero del “concejo” (reunión de habitantes de un municipio) que, por las mañanas tocaba una corneta para que los vecinos, le sacaran las cabras a la calle y otro para los cerdos, donde ellos recogían los animales y llevaban a pastorear por el “heramiento común”. Por la tarde volvía a tocar, y las gentes a recoger las cabras y cerdos; era una forma de que quizá 60, 80 o 90 casas, tuvieran la leche de primera calidad, de tanta aplicación. Esto también lo cambia y defenestra el régimen de  los 50, por los famosos polvos Americanos.

Las carnicerías, siempre estuvieron mas o menos como hoy; Ejido, Puente, Plaza Vieja, Calle Arriba y calle del Medio. Hubo un tiempo que  en el Santo, algún carnicero con una mesa, de madrugada, expendía carnes, en el cerrito Machaero.   Era esto en primavera y verano, dado que había gentes agrícolas en toda la calle de S. Sebastián. En el furor de las faenas( siegas, ame-alijo, trilla) se necesitaba la carne para los jornaleros -que se decía- y familiares: El cocido  “de tres tumbos” resultaba asequible, y los braceros tan necesitados de los alimentos básicos, comían bien y aguantaban toda la tarde, soportando el calor y el polvo del heno y la mies. Y tan contentos de hacer las tres comidas, -que hoy revindica Lula-, y cobrar el mísero jornal.

POSADAS

Desde época muy temprana, la sinagoga también sirvió como centro comunal e incluso como posada para los judíos viajeros.

Posadas: Eran estas la “parada y fonda” que decía el cineasta. Tuvieron mucha relevancia en el Pedro Bernardo famoso; renombrado y celebre en las zonas limítrofes. Se hablaba de ellas, como del propio Pueblo, Ya, que, forastero que venía, como no fuera de los pueblos más cercanos, como Lanzahíta, Gavilanes  o Buenaventura, deberían  pernoctar en ellas.

Estaban dotadas de sus respectivas  cuadras, donde podían  permanecer 10, o 12

Caballerías. En especial y quien más asiduidad tenía en el permanecer pernoctando, eran los arrieros -( persona que tiene por oficio trajinar con bestias de carga)- de Serranillos. Conocidos gentiliciamente como “serranos”. Porque además de sacarnos los productos, de que éramos y somos cosecheros significativos, dentro de la franja o zona agrícola: (aceite, higos, cerezas, ciruelas castañas etc.) Los mercantilizaban,  propagaban y difundían, por toda la castilla de Machado, e hicieron famoso por estas latitudes con el nombre del pueblo, como en: Burgos, Segovia, Soria, León, Valladolid, Asturias, Santander, Palencia, las Vascongadas, en fin por todo el norte peninsular. Luego, se fueron afincando e iniciándose en estas ciudades, con una pequeña tienda con higos, aceitunas, aceite y pimentón del vecino y querido pueblo de Candelada. Hasta tener buenos comercios y, otras industrias como venta de camiones, y automóviles ya por los años  50. Había un trasiego de productos casi permanente. Estas, las posadas, les servia, y  era parada obligatoria, para descansar y bajar a la meseta Castellana; que dividían en dos etapas como mínimo, e igual cuando subían. Pues si iban a Talavera, o las

comarcas de Toledo con el pimentón, esta era parada obligada como digo. Volviéndome a centrar en las posadas, pues eran fondas para todos: El retratista, los toreros, el cobrador de la contribución que venia a caballo, los gitanos que compraban y vendían bestias y lienzos, y cualquier otro viajero, que tuviera necesidad de algo que vender o comprar. El sitio era estratégico, la Plaza Vieja; pues, por la época, era el núcleo o centro de concentración y reunión de los hombres. Por la mañana venían a ofertar y buscar trabajo, a herrar las caballerías, a tomar el aguardiente en las dos tascas que existían, más, a  hacer las tertulias. Por las tardes además de esto, se reunían los mozos en los patios de ellas, -las posadas-, si hacia frío, que compartíamos con el Puente (Romano Villalba) Como las posadas, y en particular la del medio,  tenían 10 hijas, mas un hijo y las de los extremos otros 5 más, siempre había novios y amigos. La ubicación y el número ya lo he dicho, Plaza Vieja, cera sur, donde se ven como  tres establecimientos, dos cerrados y uno (bar) abierto. Esto también, y sin que yo  sepa por qué, estaban las tres colindantes y contiguas.

COMERCIOS

Todo esto, es lo que recuerdo referente a la historia de los comercios y comerciantes del Pueblo, que conocí. Ya en vez de alpargatas, con suela colorada que gastábamos antes de la Guerra, muy resistentes y de duración, nos vimos retrocedidos a las  albarcas (hechas de un trozo de goma de las ruedas de automóvil); y, por calcetines, unas tiras de las mantas nuestras, ya viejas, y que decíamos patín. No lo encuentro acepción; si en cambio, encuentro como  definición parecida, escarpín.

Después esto evolucionó  y ya, con las influencias turísticas, no hubo comercios, fue otra cosa, como supermercados o autoservicios. Ya no se vendieron telas puras como: lana, algodón, seda, pana, pues las prendas de vestir, ya se comenzaron a comprar confeccionadas, y los pescados conservados, que en los comercios se vendía a granel, y vinieron en latas y botes pequeños. Se vendían zapatos de tela, piel, skay (una materia sintética que imita a la piel) y en vez de telas (en 1924 se produce la fibra sintética) y se invade el mercado, a precios más asequibles, pero de una calidad nociva. La fabricas de productos puros como las dos nuestras, de hilados, se vieron sin salida de los productos. Y era lógico; cuando con un plexiglás (Uno de los plásticos más populares desarrollados durante este periodo es el metacrilato de metilo polimerizado, que se comercializó en Gran Bretaña

con el nombre de Perspex, y que se conoce en español como plexiglás), si llueve te arropas y si sale el sol o deja de llover, te lo metes en un bolsillo, y como si no llevaras nada, como ya dijimos en la pagina de Mantas.

Los comerciantes de la época, que (siento la tentación de nominarlos),  me

coloco, o sitúo por los albores del 37, era una gente como más finas, y entiéndaseme bien, quizá el termino  apropiado sea mas culta. Te hacían las cuentas de lo vendido, con unos números caligráficos bonitos.

-¡Y desde aquí un aviso para navegantes! La vida siempre ha sido para, o, de  los que leen y estudian. Haced que vuestros hijos aprendan por lo poco, el bachiller. Se distinguían en el vestir, de ahí lo de mas finos. Sus caras estiradas, mientras la de los demás coetáneos suyos campesinos y jornaleros de la piedra, esquiladores segadores etc., tenían la cara

Surcadas, por la acción y efectos de las severidades y rigores del tiempo. La gente envejecía a los 50 años. Cuantas veces le he oído decir a un amigo mío por su padre, y era comerciante, que no-agricultor esto: “Cuando me fui a la Guerra, me fui en la inteligencia que dejaba un anciano en casa y tenía como cincuenta y tantos años. ”

Estos los comercios, se situaban en:

1, En la casa esquina y donde justamente se vende carne de la calle Santana, a

la izquierda saliendo del Puente;

2, en la calle de la Iglesia en el nº  5;

3, siguiendo esta calle de la Iglesia y en la casa que está en el vértice de

ésta y la de la Pozuela;

4, Nada mas pasar el Cerrito Machaero, y a  la izquierda de comenzar la calle

del Santo. Este le recuerdo peor que ninguno, quizá es que haya oído hablar de

él, pero existió;

5, Subiendo de la Fuentecilla hacia la Farmacia, nada mas pasar el portal en la

calle Ávila;

6, Siguiendo la calle del Medio hacia la Plaza, la casa que hay

nueva justo antes de llegar a los escalones, que bajan a la Callejuela.

PELUQUERÍAS

Desde tiempos prehistóricos los diferentes estilos del peinado han desempeñado un importante papel en la identidad cultural de hombres y mujeres.)

Estas, por aquel período, se conocían como (barberías) coinciden en la  actualidad, si mas bien, esta es mas tradicional y la otra (peluquería) mas distinguida y elegante. Las nuestras por aquel entonces, no eran de adornos pues nuestros cabellos eran como lanas débiles, o borra. Eran las barberías, como las fraguas, lugar de ajuntamiento y esparció; los que se cortaban el pelo porque iban y los vecinos porque “matábamos la velada o ante- velada allí”. En las puertas colgaban un distintivo, con uno, o dos platos de metal dorado, con un cóncavo  cónico y una merma semicircular. Estos platos – me figuro-  debieron de servir de babero en algún tiempo a los peluqueros, y si fue así, se le debía de sujetar el cliente debajo de la barbilla. Los medios del barbero eran tercermundistas comparados con los de hoy, como todo: Una navaja que la frotaban en una correa de cuero (afilón), y afeitaba a los que se personaran al efecto. Tijeras que se embotaban y llevaban a vaciar (afilar) a Talavera, cuando tenían ocasión. Como todo fue evolucionando, con el tiempo estas también cambiaron y mucho. Fue este oficio con su núcleo familiar, de los mas amparados en los tiempos difíciles; ya, que, todos los días generaban dinero sonante aunque fuera poquito.  Aunque como  hemos dicho, había veces que el dinero  no era valía  nada, porque no había, o escaseaban los alimentos, y no se podían comprar. Pero al que no le valía nunca, era al que no lo tenía, que eran muchos   y muchos días. Las gentes, vaya, los del género masculino, nos arreglábamos muy de tarde en tarde el pelo. Las mujeres nunca, las vecinas y hermanas se lo cortaban entre si, o,  a crecer el pelo y retorcer  en un  moño. Los hombres del campo, cada ocho días se afeitaban, casi siempre el

sábado; los de la “ciudad” quizá ya tenían navaja. La víspera del mercado de Talavera que a la sazón se celebraba cada quince días, (1-15)  y si los hombres viajaban a Madrid  o Ávila, se afeitaban también. Estos barberos, la industria la alternaban con el campo, e incluso ganaban algún jornal: Por la mañana atendían a sus tierras, y luego en la tarde-noche, pelaban y afeitaban.

Los autobuses había que ir a subir en ellos: el de Ávila en Cuevas del Valle, y el de Madrid en la Cantina. A Talavera no había, y lo hacíamos en camionetas con caja abierta, que en invierno las arropaban con un toldo.

Eran estas casi siempre por entonces 3, o 4. y de vez en cuando saltaba un

esporádico.   Se situaban:

1, En el portal de la Plaza Vieja, norte, número 6.

2, En la calle de Arriba o Iglesia, número 5.

3, En la calle del Medio número 3 y contigua a la Farmacia.

4, otra que feneció por los años 40, y se ubicaron en Ávila: Boni y Andrés. (sin descendencia) aquí, y ellos hermanos.

No existían, las maquinillas de afeitar, y las gentes no podían económicamente afeitarse todos los días;  pues después de estar todo el día de sol a sol con las faenas agrícolas, resina, etc., no les quedaban ganas de salir de casa, si no de acostarse pronto y descansar, “cargar pilas para el día siguiente. Repito, que era este oficio o profesión, muy socorrido. Cuando la gente no tenía que llevarse a la boca, -por las estelas inherentes que dejaron los invasores, ellos, los peluqueros, podían comprar lo que se vendía, que no era mucho. Solo, lo que cosechaba, el aceite,  patas, huevos, higos, sebo etc.  Según se vaciaban las patatas de la sartén, guisadas con el sebo, se quedaban cuajadas como requesón, y te morías de hambre y no las podías atravesar; el pan (hasta de algarrobas alguna vez)  y había que esconderlo debajo el  mandil, ya que  todo estaba penado; comer, hablar, cantar, disfrazarse, menos ir a misa,  todo..

ALAMBIQUES y  AGUARDIENTE

 

Sin embargo, la finalidad principal de la destilación, es obtener el componente más volátil en forma pura.

Técnicamente el término alambique se aplica al recipiente en el que se hierven los líquidos durante la destilación, pero a veces se aplica al aparato entero, incluyendo la columna fraccionadora, el condensador y el receptor en el que se recoge el destilado. Este término se extiende también a los aparatos de destilación destructiva o craqueo El nuestro es separar el alcohol, llamado aguardiente; De él, puede prepararse anís o anisete con azúcar y las semillas del mismo nombre (anises.)  Alambique: consiste en una caldera con una tapadera en forma de  cúpula de donde arranca un tubo terminado en un serpentín que pasa por un refrigerador y da salida a al producto de la destilación.  Ahora solo existe uno y que se sitúa en el Charquillo, antes eran varios. Estos también fueron muy  castigados por los inspectores de Abastos; si les cogían infragantes los confiscaban los  alambiques, que eran muy valiosos, por ser su material como hemos dicho de cobre, mas el caldo encontrado y luego una multa considerable, No te dejaban ganar  para comer, a pesar de que había racionamiento para todo y con dinero incluso repito, no se conseguía. Recuerdo de ver (3) alambiques en el almacén del Ayuntamiento por la Callejuela, decomisados; que era la Escuela de Niñas. El aguardiente, los hombres  de entonces, lo desayunaban con los bollos de “pellizcó”. Digo, que fuimos importantes en viñas, pues había hombres que se tiraban cavando, hasta, y más de dos meses. El vino se consumía todo, en el Pueblo. No existía otra bebida de alterne, y en las comidas era presencia obligada, y no olvidéis la población de echo,  con cerca de 4,000, habitantes, por tanto, se consumía todo, o casi todo. Además ese vino tinto hecho con pureza y casticismo, sin mediar la química para nada, embriagaba, a la vez que alimentaba.

 FÁBRICAS de GASEOSAS

Eran estas poco relevantes en invierno, ya que los hombres bebían vino sin “bautizar”. Hasta que, como ya hemos dicho, nuestras viñas se van extinguiendo, y el vino se empezó a comercializar de Monte Aragón (pueblo de Toledo situado en la línea férrea de Talavera a Madrid antes de llegar a Torrijos.) Cuando los hombres del siglo pasado  bebían vino, con toda su pureza, fuerza y sabor, la gaseosa no existía, y nos la hubieran tirado por los hombros.  No obstante,  los primeros vinos, se empiezan a traer de Sotillo de la Adrada, y Pelahustán (Toledo)  en las vísperas de S. Roque. cuando esta fiesta toma auge, ya que antes era tampoco, como es ahora la del Cristo. Son, como decía, dos y se ubican, una en la calle del Medio 4, y la otra en la calle Los Portales 22

HERRADOR

 

Este, si era como una institución, y lo era, porque además de ser él, dicharachero, el sitio era lugar de reunión, para tertulias de todo tipo, y como hemos dicho por otro capítulo, era el lugar fijado para bolsa de trabajo. Donde por la mañana el trabajador (mejor jornalero) como gustaba decir, salía a buscar

el jornal hasta de un real(antigua moneda de níquel equivalía a 0’25 pesetas) y el patrón a ofertarle. Este el Herrador, era de alguna forma el auxiliar del Veterinario titular, y no podía clavar las herraduras-(pieza metálica en forma de U que se clava sobre el perímetro del casco del caballo a modo de protección. Las herraduras se reemplazan cada seis semanas en los caballos de monta y más a menudo en los caballos de carreras. Por regla general están hechas

de acero, pero en ocasiones son de aluminio o plásticos. Tenia el herrador que auxiliar al veterinario titular, a la hora de castrar  un macho caballería o hacerlos curas y otros menesteres, gratis. Ya que, la aprobación de herrador la hacia el veterinario titular.

Debéis imaginar cuantas caballerías había. E n casa de los mas desahogados, dos o

tres; los mas menesterosos un burro, y  los medianos una mula, que juntaban las de dos, y en verano transportaban la resina y en otoño, hacían la sementera. Calculo así a bote pronto,  y pensando que había 900 familias, aunque alguna no tuvieran nada, por los que tenían dos que podían ser 900 caballerías, -que ya son-. Como digo la ubicación era la Plaza Vieja 27. Alguna vez y esporádicamente, cuando faltaba Veterinario, herraba otro en la Fuentecilla. Un herraje adecuado, es de suma importancia, aunque a veces es un aspecto que se trata de forma negligente en el cuidado del caballo. El dueño del animal debería escoger al herrero con mucho cuidado donde lo haya, claro. El tipo de herradura depende de factores como la raza del caballo, el tipo de trabajo que realiza y la forma en que utiliza sus patas.

Esto último, para los de ahora con silla

DEFENSAS  del PUEBLO

Estos los perdimos con PETRA. Y tantas cosas mas

Estos los perdimos con PETRA. ¡Y tantas cosas mas!!

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: