Sorprendente


Sorprendente pero cierto.

Estuvimos al Hospital de Ávila a reconocimientos médicos comunes.

Que dicho sea entre comillas yo también me segregaría hoy de la Castilla Vieja y pertenecería en  todos sus motivos y razones (a la Nueva.)

Porque el día, y dadas las razones atmosféricas especiales que nos prevalecen, se puede ir a Ávila sin conflictos de tránsito por  el Sistema de Central.

Pasamos por toda clase de escalas en el registrador   termométrico.

Salimos de casa como a las 8´30 y la carreta C- 501 contemplaba ya 2 gados con calcas de niebla. A medida que subíamos la bien trazada carretera hacia el Puerto el Pico el termómetro se recuperaba porque el Sol  ya dejaba sus destellos.

Comenzamos a bajar  su vertiente norte y con hielo y escarcha y nos descendió el termómetro a 2º bajo cero. Allí sosegaban al sol tenue, las vacas del Patrimonio Nacional “mas duras que  la propia Naturaleza”.

Subimos el Puerto  Menga, y se volvió a recuperar lenta y paulatinamente los valores del termómetro.

Se nos dio bien la hora de cita médica, que se consumó sin retraso con una temperatura por la ciudad de más de 15º.

Como volviéramos y no eran las 13 hora para hacer la comida en el restaurante del Puerto del Pico, se nos ocurrió darnos un tregua  encaminándonos hasta el Parador de Gredos.

(Ya en 1911 la ‘Comisaría Regia de Turismo’ decide crear un alojamiento para las visitas reales en Gredos. Con este objetivo se inician las obras y finalmente el 9 de octubre de 1928 se inaugura el que será el primer Hotel de los Paradores Nacionales. En aquella época se denominaba “Junta de Paradores y Hosterías del Reino”)20151113_132241

Tomamos un vino y dimos un paseo con un sol  (yo en camisa que ya es decir)  y que ya no tiene ni falta que hace, esa suntuosidad.  Ya es de todos y para todos; aunque los precios (escarceo una noche de 1 de enero próximo  y cuesta y 63 euros habitación doble.)

Comentaba yo con el barman que en vez de estar merodeados por la nieve en esta fechas, como lucia el sol que os pongo foto de temperatura y el edificio inmueble

Regresamos al Parador del Pico, y coincidimos con otra pareja de cuchareros.

También en camisa yo,   me entraba el sol en las piernas que, “como quemaba”

Y  colorín colorao /este cuento se ha acabao

había una leyenda: Majestuoso y soberbio/ relicario de la raza/ sagrario de los recuerdos

había una leyenda:
Majestuoso y soberbio/ relicario de la raza/ sagrario de los recuerdos

 

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