¡Como no escribir de Esperanza!


¡Como no escribir de Esperanza!

Ella carecía de toda Caridad

Las ultimas que abandonan el barco que se hunde, son las ratas.

Quien a hierro mata a hierro muere. No va a olvidar ella el “tamayazo”

por el que ella se elevó al poder de la comunidad de Madrid, con artilugios

“Se va como las ranas de la charca cuando se seca”. Aguantó queriendo engañar a tirios y troyanos.

Hoy, y como pasó a Rita, que no tuvo alimañas (por su muerte),la van a comer como a una carroña política.

Decía ella que vaya suplicio,  que le quedaba a Ignacio González (acusado o exonerado)

Pues lo de ella va a ser un martirio mientras viva. No triste como ella decía y

“lloraba” cuando detienen a Nacho. No se puede ir solo con culpas políticas, “también penales” .

Era ella como “una loba en celo” culpando y disculpando a toda la vascade su corte celestial como presidenta.

La toca ahora llorar también como a Badil. A pesar de aquello de que “los ricos nunca lloran”

Lloran y mueren, también políticamente; como la paso a la diosa Petra de Pedro Bernardo.

Está en el paraíso celestial, después de todas sus tropelías en nuestro Ayuntamiento y en su empresa

 

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